Para ingresar a la Masonería no es necesario poseer fortuna, ni conocimientos o aptitudes intelectuales extraordinarias, ni dotes morales excepcionales. Los únicos requisitos mínimos exigidos son los siguientes:
Hombre libre es aquel que tiene libertad para expresar sus pensamientos, no acepta imposiciones que atenten contra sus principios, ni está sujeto a la voluntad de un tercero; no está atado a ningún dogma que oscurezca su inteligencia y pervierta sus sentimientos, y carece de vicios que lo esclavicen. Para ser hombre de buenas costumbres deberá obedecer las leyes del país en que reside, venerar a su patria, y honrar a su familia; ser tolerante y respetuoso con las ideas políticas y religiosas de sus semejantes. Imponerse la seriedad de los conceptos, el decoro de las formas y observar una conducta moral y la ética en su vida privada y pública. Y para esa lucha que ya tenemos instalada y con la que ingresamos al nuevo milenio, nuestra Orden cuenta con sobrados elementos, expresados en tradiciones, principios, símbolos, doctrina y, lo más importante, hombres masones para hacerle frente con suficiencia en la medida que concienticemos este fenómeno y recreemos algunas básicas cuestiones propias, que desgranaré de inmediato comenzando por nuestro orden interno.
Para captar realmente lo qué es y lo qué no es la masonería deberá introducirse en los misterios de la Orden y descifrar sus alegorías, signos y símbolos con un alto sentido espiritual mediante un razonamiento en que la lógica y las matemáticas no se excluyen. Y constantemente deberá consultar fuentes filosóficas que van desde Sócrates hasta los filósofos de nuestro siglo, sin descartar lo que las religiones nos aportan. Un ejemplo de ello es el teorema de Pitágoras, teorema éste usado por la masonería como símbolo de toda proposición por medio de la cual, partiendo de una hipótesis, se afirma una tesis que no es evidente por sí misma.
Para ingresar a la Orden deberá satisfacer las cuotas generales y particulares de la Logia a la que ingresa.
Además de la ayuda a los necesitados. Dichos importes no superan la cuota mensual normal de cualquier institución de caridad.
En cuanto a los donativos para la ayuda a los necesitados cada masón está en libertad de colaborar en la medida de sus posibilidades en forma anónima.
Puede ser por invitación de un masón que se reconozca como tal, o por propia decisión. Si es por propia decisión podrá hacerlo por escrito enviando un mensaje a indicando:
Luego de ser contactado por la Logia, el candidato deberá llenar una solicitud formal con sus datos personales. A posteriori se realizarán, con discreción y delicadeza, las indagaciones que se crean convenientes para preservarse de candidatos que, por su reprochable conducta moral, privada o pública, no merezcan pertenecer a la Orden. De no surgir objeciones para su ingreso se le comunicará la fecha de su iniciación.